¿A quién se dirige?

Aunque el método fue descubierto inicialmente y particularmente apreciado por bailarines y artistas profesionales de todo tipo, todos pueden participar, independientemente de la capacidad, edad y sexo.

El método es riguroso pero flexible y adaptable a cualquier necesidad; diseñado en plena conformidad con las características naturales del cuerpo elimina toda forma de provocación y de estrés, garantizar la máxima seguridad en la tarea.

La única dote exigida para el ejercicio de este método es la constancia y el deseo de involucrarse en un trabajo complejo y desafiante.

No hay nada más gratificante, que logran realizar movimientos aparentemente imposibles e inusuales. Es una conquista, un reto que ponemos nosotros mismos y eso nos da un buen estado físico y bienestar mental.